En medio de una pandemia que nos ha afectado a todos en el planeta, y que le ha dado por fin, un sentido completo al concepto de globalización, quedan al descubierto las grandes iniquidades que se tienen a lo largo y ancho del planeta, de nuestra casa común, y, por si fuera poco, la fragilidad institucional que se ha evidenciado para enfrentar este tipo de emergencias. Por ahora, cada país marcha por su lado y no se ve una estrategia planetaria conjunta, lo cual pone en evidencia que los conceptos de ciudadanía del mundo y de cosmopolitismo todavía están por desarrollarse, dándole sentido al hecho que los ritmos de la realidad y los de la institucionalidad no se ponen de acuerdo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario